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La muerte trágica del autor, a consecuencia de la actual contienda mundial, hace que reseñemos este artículo como un homenaje a la memoria del amigo y compañero de estudios. Se trata de uno de los artículos sobre instintos más interesantes de toda la literatura) psicoanalítica. En él se distingue entre la excitación instintiva del origen químico central y la provocada por estímulos exteriores. Primeramente es examinada el hambre y luego el instinto sexual. El autor demuestra cómo la fuente química del instinto modifica el estado del organismo y actúa sobre los receptores, haciendo que éstos acepten, rechacen o seleccionen determinados estímulos exteriores.
En lo referente al instinto sexual el autor resume sus conclusiones precisando cómo la fuente química hace que el centro sexual sea capaz de ser excitado sexualmente (por lo tanto, la energía química es la causa determinante de la excitación sexual); el estímulo sexual periférico lo excita (vale decir que es la causa realizadora). Lo mismo sucede con el hambre. En este caso los estímulos periféricos provienen de los exteroceptores o de los propioceptores situados en el interior del cuerpo, como las paredes gástricas; actuando provocan la constricción del apetito.
Garma.