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Iniciamos esta sección dedicada al comentario de libros y artículos de significación en el pensamiento psic o analítico que hayan sido publicados con tres o más años de anterioridad. Resumiremos así conceptos siempre actuales, aunque no de reciente publicación, pero indispensables para una buena formación psicoanalítica.
Como bien dicen los autores en el prólogo, intentan en este libro hacer útiles los conocimientos psicoanalíticos para la comprensión del delicuente y demuestran que el psicoanálisis no es solamente una terapéutica de las enfermedades anímicas, sino que es la ciencia del aparato psíquico y toda disciplina científica en que se aborden los mecanismos del alma humana entra eo ispso en el dominio del Psicoanálisis.
En la introducción Alexander y Staub se plantean la discusión de tres problemas, hasta ahora no resueltos:
1ọ: ¿Qué es el sentimiento de la justicia conocido por el jurista como sentimiento jurídico (no lo que es la justicia en abstracto) y cuál es su trascendencia social?
2ọ: ¿Qué es la criminalidad y quién el criminal?
3ọ: ¿Qué hemos de hacer con el criminal?
El segundo capítulo se refiere a la crisis de la justicia oficial en nuestros días. En el tercer capítulo abordan el tema “El papel de la psicología en el enjuiciamiento del agente”.
Todo asunto criminal, por complicado que sea el proceso, se puede reducir al simple esquema socialpsicológico siguiente: “La sociedad en efecto, pregunta al criminal: ¿Qué has hecho? Por qué lo has hecho? ¿Has querido hacerlo en favor o en contra nuestro? ¿Eres peligroso o útil para nosotros? ¿Eres peligroso sólo porque no eres capaz de preveer las consecuencias de los hechos? ¿Eres un enfermo? (Diagnóstico psiquiátrico.) ¿Te sitúas fuera de la sociedad? y, finalmente: ¿Has querido obrar bien y sólo has tenido mala suerte?
En el capítulo iv titulado “La criminalidad como fenómeno general humano”, estudian la constitución somática y anímica del criminal y la consideran semejantes a la del hombre normal. La tendencia