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Sedulo curavi humanas actiones non ridere non lugere neque detestari sed intelligere.
La ciencia que trata de los procesos mentales normales o anormales, parece haber tenido un origen indefinido y oscuro, y quien trate de establecerlo hallará su mayor dificultad en señalar su primera piedra miliar. Cada vestigio de los tiempos prehistóricos o históricos dejado por la humanidad, puede tomarse como punto de partida para el estudio de la conducta humana. Pero, no importa el punto desde el cual se parta, tarde o temprano, uno se sorprende atravesando invariablemente las regiones de la filosofía y de la medicina. La filosofía, porque originariamente comprendía lo que, más tarde, fuá diferenciado de ella como psicología y se ocupó siempre de los amplios problemas del universo, mientras que la medicina, cuya tarea fundamental fuá la de aliviar el sufrimiento, porque siempre fuá aplicada para las enfermedades del hombre, físicas y mentales. Ambas, la filosofía y la medicina, deben ser, por tanto, tomadas en cuenta cuando se desea hablar de cualquier período fundamental en psiquiatría, dado que ellas han contribuído substancialmente al conocimiento de los procesos mentales. Sin embargo, a medida que pasó el tiempo, la filosofía quedó rezagada, en tanto que la medicina se adelantó hasta dejar firmemente