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El autor presenta un caso clínico con el objeto de ilustrar los puntos de vista sostenidos en dos artículos anteriores titulados “Neurosis y Crimen” y “El complejo criminal en las neurosis obsesivas” en los cuales estudiaba el complejo criminal en las neurosis, su frecuente subestimación y el hecho que a menudo ocupa el punto central de la estructura neurótica.
El análisis del enfermo, cuya honestidad y moralidad estaba fuera de toda duda, reveló que deseaba inconscientemente la muerte de su familia con el objeto de posesionarse de la herencia paterna que administraba. La imposibilidad de llevar a cabo sus propósitos debido principalmente a su severo e inflexible superyó abrió el camino a la neurosis que aunque impedía todo acto antisocial lo abrumaba con un intenso sentimiento de culpa. En su fantasía había cometido el crimen y su conducta neurótica era la de un hombre perseguido-, sus síntomas expresaban culpabilidad, confesión y autocastigo.
Los impulsos criminales eran reacciones de desafío y venganza contra la severa educación impuesta en su niñez por el padre y también expresiones de su situación bipolar hacia su familia de cuya fijación esperaba liberarse destruyéndola a través de la magia de sus pensamientos. Señala además el autor que el complejo criminal estaba predeterminado por las tendencias derivadas de la situación edipica que se hallaban en un nivel más profundo y en este caso imposibles de llegar a la conciencia.
Simón Wencelblat.