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Dicha reunión se celebró en Detroit, el 11 de mayo de 1943, interviniendo varios relatores, que enfocaron el tema desde distintos puntos.
Donald Sheehan se ocupó de Los mecanismos fisiológicos en la disfunción gastrointestinal. Insistió sobre todo en las reacciones del sistema nervioso vegetativo, señalando el error de presumir tipos de respuesta rígidos e invariables. Ante estímulos el simpático y parasimpático
reaccionan ambos al mismo tiempo de un modo selectivo. Calificar a un individuo de simpático o vagotónico no es justo.
Afirma la falta de separación neta entre las reacciones somáticas y las vegetativas y la necesidad de conservar un medio interno en estado de equilibrio, lo que Cannon denominó Homeostasis. Los cambios patológicos de tipo orgánico pueden ser el resultado de trastornos funcionales, que frecuentemente constituyen sólo exageraciones de las fluctuaciones normales en los mecanismos fisiológicos.
Edward Weiss, en una amplia comunicación con 9 casos clínicos, se ocupa del Cardioespasmo: un trastorno psicosomático. Lo diagnostica como órganoneurosis, correspondiente a una forma de histerismo de conversión. Traduce simbólicamente un conflicto entre la satisfacción de ciertos impulsos y su rechazo. El significado superficial es el de “no poder tragar una situación” determinada. Más profundamente muestra un deseo agresivo de incorporar algún objeto, con un espasmo o incapacidad de relajar el borde inferior del esófago. Así una enferma expresaba esta última situación psicológica, en ella relacionada con su suegra, diciendo que “no se la podía sacar del buche”. En resumen, el cardioespasmo es un trastorno psicosomático con aspectos sexuales, hostiles y autoagresivos.
Sidney A. Portis se ocupó de La significación clínica de los disturbios emocionales del estómago, duodeno y vías biliares. Persiste en una posición clásica, cuando afirma que en la úlcera gástrica, hasta que no se pueda hacer una distinción neta entre las formas malignas y benignas, es preferi