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Se describe el tratamiento psicoanalítico de un niño de 3 años motivado por retención fecal inmoderada. La autora expone en detalle el desarrollo de las horas analíticas sirviendo el
caso presentado como un ejemplo de la forma en que se realiza un análisis en niños, así como para demostrar la importancia que tienen sucesos traumáticos en épocas muy tempranas para el desarrollo psicosexual ulterior del niño; en este caso el trauma desencadenante ocurrió cuando el niño tenía un año y medio. El análisis se realizó en casa del niño dada su escasa edad, así como también para poder observarlo en su medio habitual, siendo presentada la analista como una persona encargada de jugar con el niño. Las condiciones ambientales eran sumamente favorables, durando el análisis alrededor de 100 horas hasta que el niño quedó libre de sus síntomas. Continuó desde entonces su desarrollo en forma normal, realizando sesiones con un lapso de meses o cuando alguna dificultad que no podía resolver lo llevaba a pedir una sesión analítica.
El síntoma había comenzado poco después del nacimiento de 2 hermanos mellizos. Al nacer éstos, el niño tenía 29 meses de edad. No se trataba de una constipación ya que existía el deseo de defecar y las deposiciones eran normales. El niño retenía sus heces durante uno, dos o cuatro días y sólo cuando se sentía ya incapaz de mantenerlas y temía ensuciarse accedía a sentarse en su bacinilla, demostrando gran angustia y terror y escapando del lugar en cuanto ocurría la defecación. Aunque el retener las heces constituía un acto masturbatorio con un definido orgasmo en la defecación, se podía observar fácilmente que era en el niño una forma de escapar a la ansiedad que el acto de la defecación le producía. La educación de sus hábitos higiénicos había comenzado tempranamente, pues dado los conocimientos de la madre al respecto, habían sido encaminados en forma adecuada. No obstante, durante la primera separación entre madre e hijo ocurrida a los 16 meses, el niño c