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El autor ubica a Hölderlin dentro del varto campo del romanticismo alemán, descubriéndose en él la aventura total de los románticos debido al hecho de haber llevado den-. tro de sí mismo el germen de su desarrollo y la solución de sus contradicciones. La locura representaría el desarrollo lógico del pensamiento romántico, pero, el poeta superó al romanticismo debido a que su poesía es más fuerte que la desesperación y avanza hacia el futuro y la luz. Federico Hölderlin nació en Alemania en 1770; poco tiempo después fallece su padre, su madre vuelve a casarse, pasando su infancia rodeado de los cuidados exclusivos de tres mujeres: su madre, su abuela y su tía. Obligado a alejarse en 1800 de su amada Diotima inicia su enfermedad con trastornos del carácter, cambia su estilo de escribir, su lenguaje, y sus ademanes se hacen extrañamente desconcertantes y hoscos; “un abismo había empezado a abrirse entre él y el mundo externo.”
Los síntomas de una esquizofrenia se hacen poco a poco más evidentes y un año después al recibir la noticia de la muerte de su amada entra en un período de agitación y alucinaciones, de tipo catatónico. Mejora algo durante cierto tiempo, pero en 1806 es internado en el asilo de Tubinga enchalecado y en plena crisis de agitación. Disminuida esta última es trasladado a la casa de un carpintero llamado Zimmer donde permanece 36 años en una estrecha habitación. Allí mismo murió en el año 1843 a la edad de setenta y tres años. Durante todo este tiempo no dejó de escribir, siendo al principio todo incoherente, luego comienza a escribir poemas rítmicos donde habla siempre de sufrimiento, de Edipo y de Grecia. Tal como lo describen sus amigos tiene todas las características de un hebefrenocatatónico, con crisis de excitación y depresión, mutismo, estenotipias, excentricidades, manierismos, patetismos, alucinaciones, etc. “Va para seis años que camina de un lado para otro, de la mañana hasta el atardecer, parloteando solo sin hacer nada determinado.”
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