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Como una formulación resumida relativa al papel de las hormonas en la diferenciación sexual la opinión del autor puede expresarse de la siguiente manera:
Nuestras concepciones corrientes sobre el control de la diferenciación sexual mediante hormonas segregadas por las gonadas en desarrollo no están substanciadas por análisis críticos de los resultados experimentales.
En algunas especies se ha demostrado que la extirpación de gonadas antes de la disposición apropiada de los dos grupos de conductos sexuales no interfiere con su propia diferenciación para producir sistemas reproductivos bien definidos machos o hembras característicos de la determinación sexual genética. Por lo tanto la diferenciación de los conductos sexuales no depende de las hormonas segregadas por las gonadas.
Existen muchas pruebas de que las gonadas en diferenciación no segregan hormonas sexuales y de que en el hecho son incapaces de hacerlo cuando son tratadas con agentes gonadotrópicos; no se conocen evidencias aceptables que indiquen secreción de hormonas sexuales por las gonadas en diferenciación.
Las condiciones hermafrodíticas, tales como se encuentran en el organismo humano, no se cree que se apoyen para su establecimiento sobre una base hormonal. Cuando el tejido gonadal se halla presente y puede segregar hormonas sexuales y cuando los rudimentos embrionarios de los conductos sexuales u órganos accesorios de la reproducción han sido ajustados puede esperarse que las respuestas hormonales aumenten el estado sexual atípico.
Resumen del autor.