You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Realizando una investigación que llama neopsicoanalítica, se propone el autor descubrir la esencia íntima del amor, liberando sus consideraciones de la concepción psicoanalítica corriente, según la cual el amor es sencillamente una
actuación de instintos sexuales inhibidos. Para Reik amor y sexo son dos fenómenos diferentes, como lo demuestra el que el sexo dependa de las secreciones internas y se localice orgánicamente, lo que no sucede con el amor. El sexo busca la satisfacción, mientras que el amor va en busca del bienestar. De ser el amor simplemente una satisfacción sexual inhibida, no existiría en el caso de amplia descarga sexual.
Son más bien los instintos del yo los que condicionan la existencia del amor. Realmente, según Reik, dicho afecto se origina en un estado peculiar de insatisfacción del sujeto consigo mismo, que procede de descontento del yo, cuando éste percibe lo distante que se halla de las imágenes anheladas, pero inigualables, de su yo ideal. El yo ideal es lo que el sujeto desearía ser, copiando para ello, a otras personas —modelos exteriores— que en parte le son impuestas por los familiares, en las que admira exageradamente las buenas cualidades, evitando hacer caso de las malas. No pudiendo llegar a ser el yo ideal y con sentimiento de culpabilidad por tal incapacidad de realización, entonces el sujeto se enamora de un objeto exterior, siempre que éste posea todas las cualidades inalcanzables. De este modo el yo ideal es cambiado por el objeto, que comienza así a recibir la admiración primitivamente dirigida al otro ideal. (Estas consideraciones de Reik recuerdan exactamente lo que Freud escribe, en 1914, en Introducción del narcisismo, penúltimo párrafo: “… El ideal sexual puede entrar en una interesante relación auxiliar con el yo ideal … Se ama entonces … aquello que posee las perfecciones de que carecemos … La fórmula correspondiente sería: Aquello que posee la perfección que le falta al yo para llegar al ideal amado”.)
Pero el amor no a