You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Si se observan las manifestaciones sexuales de los niños en sucesión temporal, se notará que aparecen en cierto orden. Una actividad sexual intensa, que tiene lugar en una determinada región del cuerpo, será abandonada para desplazarse, después de cierto período, a otra región. Observaciones de muchos niños e investigaciones analíticas de recuerdos infantiles en personas adultas, comprueban que las manifestaciones del niño cambian y se modifican en un orden típico. El psicoanálisis considera este orden como la manifestación de un desarrollo. Las fases son las siguientes: la oral (alrededor de la zona bucal); la anal (zona anal) y la genital (zona de los órganos sexuales). En cada una de ellas, a su vez, pueden considerarse grosso modo 2 etapas.
Las primeras manifestaciones del niño comienzan inmediatamente después de su nacimiento, cuando busca obtener placer en la zona de la boca. Si el parto natural ha sido reemplazado por una operación cesárea, se encuentra muy a menudo el niño en la matriz, con un dedo en la boca, chupándolo pacíficamente en este ambiente de calma absoluta. Algunos niños nacen con el pulgar ulcerado por el chupeteo intrauterino. Los antiguos egipcios representaban a su dios Horus como un niño recién nacido, en actitud de chuparse el dedo. ¿Qué es el chupeteo de placer? Es un chupar rítmico de la membrana mucosa de la boca en contacto con la lengua, un dedo o cualquier otra parte de la piel, eventualmente también con un objeto. Toda la atención del niño queda absorbida por este acto. Se puede observar