You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Ivan Karamasov ante el tribunal:
“— Pues eso, que estoy en mi juicio…, en todo mi juicio, tan en mi juicio, como está usted y como todas esas… carotas —dijo, volviéndose bruscamente al público—. Matan a su padre, y luego fingen asustarse —prosiguió, rechinando los dientes con rabioso desprecio—. Unos a otros se engañan. ¡Embusteros! Todos desean la muerte del padre. Un insecto se come a otro insecto… De no haber parricidio… todos ellos se pondrían furiosos y se irían de aquí de mal humor… ¡Espectáculo! ¡Pan y fiestas! Por lo demás, también yo soy bueno ¿Tenéis un poco de agua? ¡Dadme que beba, por Cristo! —exclamó de pronto, llevándose las manos a la cabeza.
F. M. Dostoievski, Obras Completas, Ed. Aguilar, 2ọ tomo, pág. 1267.