You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Según Jones está sociado con tendencias croprofílicas y de nacimiento.
Sadger, en un estudio sobre Kleist, señala el suicidio común como un deseo de viaje. La manía de viajar se expresa a menudo en sueños de volar, que además de lo señalado por Freud como erección, para Jones están asociados con motivos eróticos anales.
La defecación se designa como “mover” el vientre y en inglés a los excrementos se les llama motion. Hay un placer en proyectar las heces, al igual que la orina y el semen. “Dicha proyección y movimiento en general están asociados en el inconsciente con la idea de lanzar un flato, y este último acto, por la idea de penetración a distancia, a menudo se concibe por los niños como constituyendo una parte esencial de un coito, que consistiría en lanzar un flato en la cloaca femenina.”
Garma.