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En la Historia del movimiento psicoanalítico , Freud hace la siguiente breve mención: “Un médico (probablemente alemán) de Chile, defendió en el Congreso Médico Internacional de Buenos Aires, en 1910, la existencia de la sexualidad infantil y encomió los resultados de la terapia psicoanalítica en los síntomas obsesivos; un neurólogo inglés de la India centrar” … etc. Acuciada así nuestra curiosidad, tratamos de seguir la pista a esta noticia sobre la difusión del psicoanálisis en latitudes australes. El único certamen internacional celebrado en Buenos Aires en aquel año fué el Congreso Científico Internacional Americano del Centenario (10 al 25 de julio de 1910), en cuyas actas correspondientes a la Sección de Ciencias Psicológicas no se halla el trabajo de Greve, pero sí una serie de comunicaciones que revelan bien a las claras la absoluta égida continental de José Ingenieros. En cambio, perdido entre otros folletos de esos que las bibliotecas encuadernan por rutina, hallamos el de Greve, que se reproduce a continuación dado su valor histórico para nuestro movimiento analítico. Hemos revisado el catálogo de la obra freudiana mientras recorríamos las páginas de este folleto, llegando a la conclusión de que su autor debió haber leído, no sólo la primera serie de las Kleine Schriften zur Neurosenlehre , sino también la segunda, editada recién en 1909, celeridad informativa que revela su inquietud por el psicoanálisis.
Hojeando el primer tomo de la “Internationale Zeitschrift für Psychoanalyse” hemos dado con la siguiente noticia que vendría a certificar la existencia de un segundo precursor en estas zonas (I. Z. Psa. 1:198; ):
“Bajo el título: Aplicación de las teorías de Freud, el doctor W. F. Waugh publica en la revista argentina “La Semana Médica” del 5 de diciembre de 1912, una breve comunicación sobre el caso de un hombre que mató por celos a su mujer infiel. El autor señala que la doctrina freudiana también explica aquellos actos humanos que de otro modo resultarí