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El siguiente constituye uno de los varios casos criminales estudiados psicoanalíticamente por los doctores Franz Alexander y William Healy, durante los años 1931 y 1932. Para llevarlos a cabo se contó con una donación de la “Fundación Julio Rosenwald” y el apoyo del “Judge Baker Guindance Center”. Asimismo prestaron una amable colaboración el doctor Stearn en aquella época director del Establecimiento Correccional de Massachusetts y su asistente señor E. C. R. Bagley.
Ferdinando Pérez fué asistido por primera vez en el “Guindance Center” a los 13 años de edad y comenzó su psicoanálisis a los 28.
La intervención del tribunal de menores fué debida a que Ferdinando era un novillero ** habitual. A los 11 años comenzó el 5ọ grado y hasta entonces su asistencia a la escuela había sido satisfactoria, en realidad, perfecta, pero en los últimos 2 años sus inasistencias se hicieron cada vez más frecuentes. El director de la escuela manifestó que la conducta del muchacho era incomprensible ya que no existía motivo alguno que la justificara.
En la clínica, Ferdinando declaró que las restricciones de la vida escolar eran la causa que le hacía odiarla y que los viernes experimentaba una intensa sensación de alivio, pues las clases se suspendían hasta el lunes. Su familia informó que en tales oportunidades solía decir: “ahora podré tener paz por un par de días”.
La historia del muchacho era la siguiente: al comienzo la escuela le había gustado; a los 11 años un compañero lo inició en las delicias de las novilladas y después de varios días de aventuras callejeras con él, empezó a hacerlas solo, ocupando su tiempo en pasear por las calles, en ir al cinematógrafo