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Es un simposio realizado en San Francisco, en el año , por los miembros de la Asociación Psicoanalítica de California. Ante todo, en una pequeña introducción, Fenichel expone como la falta de literatura psicoanalítica sobre el dormir proviene, en parte, de que Freud trató del imsomnio considerándolo, juntamente con la cefalalgia, sobre todo como un síntoma de naturaleza neurótica actual, sin significado psicológico predeterminado. Esto no es así en muchos casos, como lo demuestran las fobias y los rituales relacionados con el dormir.
Windholz en su comunicación da una visión general del tema. El dormir no es una disminución de actividad vital, sino una forma especial de vida. Von Economo demostró la existencia de un centro onírico y Freud señaló que el soñar es una realización activa durante el estado de dormir. El soñar está provocado por deseos insatisfechos, provenientes de los restos diurnos o de los instintos reprimidos. El insomnio persistente viene sobre todo de dicho último origen, pudiendo ser debido ya a un yo demasiado débil que no tolera la menor satisfacción instintiva o, por el contrario, a una defensa enérgica contra los instintos. Windholz cita rápidamente un ejemplo de cada caso. El primero es de una mujer “vampiresa” y el segundo de otra mujer que mediante el insomnio luchaba contra sus fantasías de masturbación, porque para ella la masturbación tenía el significado de destrucción oral e incorporación de un objeto peligroso que era la madre. En general Windholz encuentra una cierta correlación entre insomnio y conflictos orales.
Christine Olden estudia psicoanalíticamente, con detalle, dos casos de insomnio. El primero, histérico, se refiere a una mujer con temores intensísimos frente a su madre y hermana mayor. Las consideraba como personas insaciables y con deseos de castración hacia ella, pretendiendo robarle el pene que se fantaseaba en actos masturbatorios. Por ello, cuando en el psicoanálisis se manifestó su masturbación, se incrementó el insom