You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
La calle es un frecuente símbolo genital, tanto en los sueños como en la literatura:
Hace don Luis, tu vecinamucha fuerza en ques doncella,y yo no acierto a creella,ni a tal mi estrella me inclina,Alumbra más que la esferade diamantes adornada:calle tan bien empedradasin duda que es pasajera.
En la poesía siguiente de Góngora la espada es un símbolo fálico y el escudo un símbolo femenino. El final de la poesía puede ser interpretado como regresión a una satisfacción de tipo uretral que, desplazada hacia arriba, toma el aspecto de lágrimas que ensucian de orín: