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Periódicas oscilaciones extremas del estado de ánimo, hacia la alegría o la tristeza, sin conducir a la demencia, caracterizan el grupo de las psicosis maníacodepresivas. Son trastornos afectivos que, según la psiquiatría clásica, tienen su origen en factores orgánicos, no interviniendo causas psíquicas más que como coadyuvantes de importancia secundaria.
Sin embargo, la psiquiatría clásica ya reconocía la existencia de cuadros similares, en los que el factor psicológico era el esencial. De ahí su interés en dividir las melancolías o manías en endógenas, de etiología orgánica, y otras, menos frecuentes, psicógenas, provocadas por elaboraciones psíquicas de influjos exteriores o interiores. La prevalencia de las endógenas parecía estar demostrada por su presentación en individuos con antecedentes familiares de tipo similar, es decir, antecedentes claramente maníacodepresivos, y también porque los enfermos solían ser de una constitución establecida, en términos muy amplios, bajos y gruesos, que Kretschmer denominó pícnicos, con temperamento ciclotímico.
Sobre la base psiquiátrica surgió la investigación psicoanalítica. Preferentemente giró alrededor de la melancolía, por ser el cuadro psíquico más frecuente, extraño y penoso. Y fué Karl Abraham quien inició su estudio con dos trabajos importantes.
El primero (1911) (1) descansa en el examen psicoanalítico de 6