You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
La literatura psiquiátrica de los últimos años ha contribuido con diversos trabajos sobre investigaciones que tratan de explicar los efectos del tratamiento por el sueño, shock y convulsión en las psicosis funcionales: la narcosis prolongada, introducida por Kläsi (1), el tratamiento del shock insulínico de Sakel (2), y la terapéutica convulsivante por el cardiazol de von Meduna (3). Es posible individualizar dos principales interpretaciones, no necesariamente contradictorias. Una de ellas) trata de explicar el efecto de estos tratamientos sobre la base de procesos físicoquímicos que se desarrollan en las células nerviosas, que se producen, ya sea inmediatamente, ya sea en virtud de modificaciones circulatorias, estímulos simpáticotónicos o cambios en el metabolismo endocrino. La otra toma en consideración el efecto psicológico del tratamiento por el shock y el sueño. Queda puesto de manifiesto en estas hipótesis opuestas el contraste entre la concepción de la esquizofrenia como una enfermedad esencialmente orgánica, y la que considera a esta enfermedad como entidad funcional. La interpretación dinámica de las psicosis por Adolf Meyer ha resuelto este conflicto, considerando que se trata de una perturbación de la entidad psicobiológica.