You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
La metodología psicoanalítica —no la exposición de su técnica o de sus métodos prácticos, sino su estudio metodologico corno ciencia natural— sólo ha sido abordada, en la medida de nuestra información, en dos obras: en la de Heinz Hartmann, que analiza sus conceptos básicos a la luz de la metodología general, y en la presente obra de Hermann, que se refiere a la metodología de su técnica. Trátase de un libro escrito en un lenguaje gnoseologico que no siempre brilla por su claridad y cuya concisión es tal que obliga a una reseña más bien extensa.
I. Introducción. a) Lo consciente y lo inconsciente. — Frente a un mundo exterior que el pensamiento científico ha tratado de abordar superando la intuición inmediata e ingenua, o sea creando un sistema conceptual de carácter simbólico, independiente de las cualidades y cantidades inmediatas, existe un mundo interior que hasta ahora ha quedado librado al alcance de aquella intuición ingenua, pero que la psicología moderna intenta elevar al nivel de conocimiento a que ya llegó el mundo exterior. De tal modo se aceptaría un mundo anímico del cual la conciencia no es sino un reflejo subjetivo, tal como los datos inmediatos y empíricos de la percepción lo son del mundo exterior. Esta finalidad ya se la planteó la antigua psicología del alma, aunque, dadas las cualidades preestablecidas de ésta, su campo de exploración debía limitarse necesariamente al de la conciencia. Para trascender de la misma es necesario aceptar un postulado fundamental: el de la continuidad psíquica, o sea el de que entre el engrama y la ecforía de un recuerdo, por ejemplo, existen innumerables e ininterrumpidos estados intermedios, todos ellos de naturaleza psíquica. Tal es, fundamentalmente, el concepto de lo inconsciente. Tampoco éste es nuevo y privativo del psicoanálisis, pues ya la psicología de E. von Hartmann se fundaba en el inconsciente, aunque le atribuía características exclusivamente negativas (no enferma, no se fatiga, sólo puede ser insensato