You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Además de su profunda noción e intuición psicoanalítica fué su familiaridad con el indígena australiano y su conocimiento del idioma de éste, que capacitó a Géza Róheim para estudiar y comprender las manifestaciones de los conflictos humanos más profundos en los aborígenes. En la actualidad ellos son el pueblo más primitivo, más “salvaje” que existe. Pero se pudo demostrar que —a pesar de la diferencia enorme en la mentalidad del americano o europeo moderno y del negro australiano— son los mismos problemas eternos que conmueven al moderno y al primitivo, los que están en la base de sus acciones y sentimientos.
El autor parte en su labor de investigación de los mitos totémicos de las diversas tribus. Logra demostrar que estos mitos provienen de los sueños y fantasías de sus antepasados, que fueron elaborados secundariamente por las generaciones posteriores y con los cuales el narrador se identifica. Los mitos desempeñan ciertas funciones psicológicas. Por ejemplo, los mitos de migración surgieron primitivamente, para genitalizar la necesidad dolorosa de peregrinación