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Este trabajo tiene como propósito la presentación de los psicodinamismos de la adolescente y la exposición del desarrollo de la esquizofrenia en esta edad, y de otros estados reactivos graves muy próximos a ésta y con la que muy frecuentemente son confundidos. Refiere el concepto de Bleuler sobre esquizofrenia, así como su opinión de que todas las psicosis y muchos otros síndromes de la pubertad pertenecen a esta entidad. Señala el recrudecimiento en esta época del mayor conflicto infantil —el complejo de Edipo— que provoca perturbaciones en la relación hija-padres o personas con autoridad. También constituye una fuente de disturbios los cambios corporales que se desarrollan y que son vividos con temor y ansiedad. Las ligeras variantes en el aumento de vello, talla, caderas, etc., como índices de masculinidad o femineidad constituyen interrogantes que se plantean a la adolescente con respecto a su normalidad. Cita en relación a esto la frecuencia en esta época de cuadros psiquiátricos concomitantes a cuadros de perturbaciones endocrinas. La niña experimenta asimismo una gran intensificación de su vida de fantasía, como una forma de escapar a las exigencias que le ocasiona el recrudecimiento instintivo propio de la pubertad. Ocurre así un alejamiento del mundo físico y una orientación hacia las esferas intelectuales y filosóficas. Resume esta posición de la adolescente en el comentario que de su hija hace un padre: “Ella está ahora en comunicación con seres superiores, a mí, por ser inferior, no me cuenta nada.”
Señala el autor las oscilaciones en este cuadro esquizoide que pueden dar origen a síntomas y perturbaciones en el comportamiento que lleva muchas veces a diagnosticar como esquizofrenias a estados reactivos frecuentes en esta edad.
Especifica en detalle las diferencias entre los estados reactivos y los casos de esquizofrenia, señalando que así como los primeros se caracterizan por una personalidad poco desarrollada y, por lo tanto, incapaz de aceptar y adaptar