You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Es un artículo para demostrar cómo se llega a la curación psicoanalítica únicamente cuando se es capaz de destruir la amnesia de los recuerdos infantiles. El caso descripto es el de un hombre de 34 años con ereutofobia, agravada en la pubertad. Durante el psicoanálisis primeramente reconoció como imágenes paternas a los hombres frente a los
cuales se sentía cohibido. 'Recordó su cleptomanía en la pubertad. Posteriormente se dió cuenta de su actitud pasiva ante su padre y conectó su enrojecimiento con erecciones de su pene. Se daba, pues, cuenta clara de sus complejos y mecanismos psíquicos, recordando también alguna experiencia homosexual pasiva en la pubertad y sometimiento a los hermanos mayores durante la infancia.
Al cabo de tres años de tratamiento discontinuo interrumpió el psicoanálisis, retornando un año después por celos intensos. Se pudo relacionar esta situación con celos de la madre. Por entonces apareció un recuerdo importante de los 3 años, de haber visto a una prima recién nacida y su horror al percibir que el “pene de ésta había sido cortado”. Comprendió entonces en el psicoanálisis la relación entre su complejo de castración y la visión de los órganos genitales femeninos, dándose cuenta además que, a consecuencia de esta vivencia, tomó como cierta las bromas de sus hermanos mayores, diciéndole que él era una niña y creyendo que si no le habían cortado el pene era por un olvido casual. Desde aquel momento se sintió incómodo al desnudarse, por temor de que alguien observase “que todavía le habían dejado el pene”. Su temor ante los hombres, manifestado en la ereutofobia, era también derivado de que pudiesen descubrir en él la posesión ilegítima de un pene.
Garma.