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En las pesadillas un peso parece descansar sobre el pecho del sujeto. Jones demostró que representa un conflicto mental por deseo incestuoso que agobia al sujeto. El autor precisa este concepto mediante el psicoanálisis de un hombre, de 38 años, con dicho síntoma.
El comienzo del psicoanálisis se caracterizó por una larga fase de resistencia, en la que el enfermo hablaba con voz baja y monótona. Después tuvo un sueño, en que aparecía representada la pesadilla que le oprimía el pecho y la interpretación demostró tratarse de la madre, en el coito con el padre. O sea la escena primaria.
El sueño ulterior fué parecido al citado por Freud en El hombre de los lobos. Los lobos que aparecían en él representaban a los padres devorándose sangrientamente en un acto de coito.
El autor reconstruye las fantasías de masturbación del enfermo como un deseo de castrar al padre en el coito; entonces el pene del padre se queda en la vagina de la madre, la que fálicamente, y tomando el aspecto de pesadilla, hace sufrir a su hijo la pena del talión.
Además, a través de sus asociaciones, el enfermo demostró un gran material oral. Hecho importante en su vida fué el haber sido amamantado solamente tres semanas. Desarrolló entonces amplias fantasías sádicas, con el deseo de penetrar en el pecho de la madre y robar su contenido —en sus fantasías de masturbación cohabita con la madre o penetra en su pecho—. El sentimiento de culpabilidad le hizo rehuir tal situación, sufriendo la pena del talión. Por ello, en la pesadilla, la madre, convertida en bruja, le ataca el pecho.
El síntoma de la inmovilidad durante la pesadilla se comprendió a través de otro sueño a los dos años, en el que él estaba sentado en un brazo de la madre; da un golpe a la madre, con lo que ella queda convertida en piedra. Sentado en el brazo de la madre significaba mamar y el golpe era sacarle toda la leche y matarla. Siguiendo también la ley del talión en la pesadilla ocurre lo contrario: el sujeto está inmóvil, es decir, muert