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Helvio es un niño asmático. Como ninguno de los tratamientos ensayados, ha logrado mejorarlo. El padre aconsejado por el médico decide probar un tratamiento psicoanalítico. Mas teme la oposición de la madre, de quien está divorciado, y la teme por provenir de él la sugerencia. Sin embargo hay que hacer esta última tentativa. Decide entonces escribirle. Y en una carta terminante le expone la situación agregando que de no acceder al tratamiento, toda la responsabilidad del caso recaerá sobre ella. No hay pues, otra alternativa, y:
El 6 de marzo de 1944 comienza Helvio su tratamiento psicoanalítico. Hace 5 sesiones semanales y acaba de cumplir 12 años.
En la primera sesión le explico las dos formas de realizarlo. Esto es: jugando, como los niños o bien echado sobre el diván dejando fluir su pensamiento. Acepta el diván y dice: “En esta forma me concentro mejor.” Expone en esta primera sesión todo su conflicto. Y cuando al comenzar la segunda, lo invito a echarse, responde: “No, hoy prefiero jugar. Ayer le dije todo lo que me molestaba.”
Tiene 3 años y medio cuando los padres se divorcian. El se queda a vivir con la madre. Tiene 8 cuando ésta vuelve a casarse. Un hijo nace de este segundo matrimonio y Helvio va por los 11 años.
El padre después de su separación, vive maritalmente con una mujer a quien exhibe como esposa. Un día Helvio es “robado” por el padre y llevado a viajar durante 6 meses con esta mujer, que pasa como niñera. Esta situación extraconyugal dura 5 años. El contraerá luego un segundo matrimonio.
El niño puede ver a su padre 2 horas por semana en los Tribunales. Más adelante, podrá verlo los sábados por la tarde en casa de un tío paterno. Este recuerdo surge recién en las postrimerías del tratamiento y tras un período de grandes resistencias, de resistencias que reconoce pero que