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Los autores han dedicado este libro a aquellas personas que cansadas de recibir consejos como éstos: “todo lo que usted necesita es tener fuerza de voluntad” o “deje su mente tranquila, vaya a descansar a la sierras o al mar”, deciden someterse a un tratamiento psicoanalítico, pero se encuentran desorientadas frente a las posibilidades curativas, elección del analista, etc. Por esta razón los autores han tratado de aclarar estos temas con la experiencia sacada de su práctica y lo han escrito bajo la forma de preguntas y respuestas. ¿Quién debe ser mi analista?: el doctor Kelman responde de la siguiente manera: “Para ser analista se necesita ser médico, haber estado un año en un servicio de psiquiatría, y haber sido satisfactoriamente analizado por un analista senior. Si el analista debe ser un hombre o una mujer depende de la actitud del paciente hacia el sexo opuesto. Se debe elegir aquel en cuya presencia se sienta más cómodo.”
Advierte más adelante el doctor Kelman que si bien es necesario que el analista y el paciente hablen el misma idioma, no es indispensable que exista una identidad política o religiosa.
Luego se refiere al promedio de duración de un análisis, diciendo que oscila alrededor de los 3 años para una neurosis grave y que no debe considerarse demasiado ese tiempo si se tiene en cuenta que se deben solucionar trastornos que se han ido acumulando en algunos casos, durante 20 o 30 años.
¿Cuánto cuesta un tratamiento analítico? es otra de las preguntas a la que el doctor Kelman responde diciendo: “El paciente debe conversar francamente con respecto a su situación financiera para poder llegar en esa forma a una cantidad equilibrada con el presupuesto del paciente.”