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Freud, en Totem und Tabu, nos dio la primera interpretación psicoanalítica de la cultura en su concepción integral. Sostiene en dicho trabajo que, después de matar al padre primitivo, los hijos de la horda se identificaron con él y se prohibieron todo aquello que les fuera negado durante la vida del mismo. Fué así, que en base a la obediencia post mórtem de los hijos victoriosos se constituyeron las normas de la sociedad y de la cultura (1).
Expuesta así, la teoría, implica la existencia de una formación colectiva inconsciente. De acuerdo con esta última hipótesis justificaríamos las actividades sociales de todas las generaciones como creadas por sus mismos individuos.
Antes de aceptarlo, veremos, sin embargo, si es probable la existencia de la Cyclopean family (2) como una característica de la organización social de la humanidad pretérita. A este respecto, sabemos que después de la publicación del Totem und Tabu, las investigaciones acerca de la vida de los monos superiores y antropomorfos (3) permitieron comprobar una semejanza singular entre el tipo de sociedad dominante entre los mismos, con aquel grabado que nos es tan familiar a través de las perennes páginas del Totem und Tabu. Igualmente el estudio de los mitos de numerosos pueblos primitivos ha permitido hallar determinadas características que acentúan la sugerida existencia de una “horda primitiva” con elementos que aparecen opuestos a la situación edipiana individual (4).