You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El enrojecimiento es una relación ante el impulso de exhibir. Pero alguna teoría afirma que en su génesis la cólera es anterior al pudor.
Psicoanalíticamente, después de una fase en que el fenómeno era poco conocido en su significado latente, se descubrió al instinto escoptofílico como base indispensable de enrojecerse. Lo demostró también el autor, señalando los frecuentes sueños de exhibición en estos sujetos. La exhibición, activa y pasiva, suele ser prohibida por la madre y el sujeto acepta su castración psíquica.
Otras investigaciones demostraron las tendencias agresivas del sujeto hacia el pecho materno y también que la vergüenza no se relacionaba solamente con el instinto escoptofílico, sino también con el olfato, ya que el sujeto puede temer el ofender con su olor a los demás.
En la mujer el mecanismo es idéntico al del hombre, también con la idea de la castración fálica, porque ella crea la fantasía, de poseer un pene, que luego considera que se lo han extirpado.
Interesante, en la casuística del autor, fué un ereutofóbico con fetichismo del pie. En la patografía es digno de hacer notar Gottfried Keller, soltero y tímido, con enrojecimiento,