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El doctor Robert Wallis, prestigioso clínico francés residente en Nueva York, fué nuestro huésped durante la primera quincena de agosto. En dicha oportunidad ocupó la tribuna de la Asociación Psicoanalítica Argentina donde desarrolló una conferencia sobre Ensayo de clasificación de los instintos según el resumen que sigue:
Estudió los instintos ya no desde el punto de vista funcional psicodinámico. Los encaró no tanto como entidades determinadas sino como sistemas de acción que sirven para mantener el equilibrio psicosomático, aun cuando sus manifestaciones inmediatas permanezcan muchas veces aparentemente indeterminadas. Describió la forma en que poco a poco se constituyen los instintos en el curso del desarrollo del niño, ya se trate de la manera pulsional de ver, de oír, de sentir, por la cual el niño construye y condiciona sus órganos de los sentidos, o sus instintos sexuales; o bien cuando adquiere el instinto del espacio y el instinto del tiempo, construyendo sucesivamente la memoria, el lenguaje, la inteligencia, la voluntad. Insistió en su exposición en el hecho de que la mayor parte de los instintos, como el respiratorio, por ejemplo, se manifiestan más cuando son dificultados en su ciclo de ejecución que cuando pueden ejercerse automáticamente. Finalmente puntualizó las relaciones entre el instinto y la inteligencia, los balances de uno y de otro y el comportamiento social que de ello deriva en el equilibrio y la salud, en la enfermedad y la neurosis. En sus conclusiones recordó que existe un verdadero centro instintivo en la región hipotalámica verificado por la fisiología, la patología y la terapéutica por el shock. Tal centro constituiría una especie de “cerebro basal del afecto” y de la actividad instintiva inconsciente en oposición a la verdadera corteza sede de la representación consciente.