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Yo no pronuncio, no escribo, no suspiro tu nombre.Hay crimen en este amor, hay dolor en este nombre;pero la lágrima que abrasa mi rostro hace entreverlos profundos pensamientos que se esconden en el silencio de mi ser.
Harto breves para nuestra pasión, harto largas para nuestra pazfueron aquellas horas. ¿Cesará su amargura, su alegría?Nos arrepentimos, abjuramos de ellas, romperemos nuestras cadenas.¡Nos separaremos, huiremos, para reunirnos de nuevo!¡Ah!, que la dicha sea para ti y que el crimen sea para mí.Perdóname, adorada mía; abandóname si quieres,