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Este caso es de particular importancia ya que hace meditar al psiquíatra sobre el tratamiento de elección, la psicoterapia, que parece constituir lo único que puede actuar favorablemente en este tipo de cuadro clínico ya que día a día se va demostrando que la convulsoterapia, de tanto efecto en los cuadros depresivos, es ineficaz en los síndromes delirantes.
Se trataba de un paciente que realizó en total 14 horas de tratamiento que lo llevaron a una recuperación total que se mantiene hasta la actualidad, cinco años después del mismo.
En los antecedentes se encontraron: fracaso de adaptación en los estudios, en el trabajo con su padre, fugas en tres oportunidades; tres meses antes había contraído enlace con una mujer de 19 años. El conflicto actual consistía en un delirio de celos agudo, delirio de envenenamiento, pesadillas, amenazas homicidas hacia el supuesto amante. Desarrollo cronológico: padre de 52 años dominante, madre de 50, mujer superficial ante la cual el paciente se sentía más cómodo. Una hermana mayor de 26 años, un hermano menor de 16, preferido del padre. El paciente se sentía inferior ante sus hermanos.
Conoció a su esposa 3 años antes de casarse, comenzando a fracasar en la universidad; en la actualidad el paciente convivía con su esposa y los padres de ésta, ayudando en los quehaceres de la casa a raíz de su fracaso. Meses antes del casamiento fué seducido por un homosexual de cierta edad con quien experimentó cierto placer en coitos interfemorales que realizó; aconsejado por éste fué que se decidió a casarse. Su esposa era virgen y presentó dificultades para el paciente por su impotencia y eyaculación precoz; la masturbación continuaba, y en una ocasión, sorprendido por su esposa, ella le afirmó que si persistía en eso se le llenaría la cara de granos y enloquecería.
Luego que se recogieron los antecedentes se efectuó la primera sesión: el enfermo se presentó somnoliento y temeroso, se acostó espontáneamente en el diván y pidió permiso para dormir ya