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El caso descrito es el de un estudiante de 23 años, con úlcera duodenal. Fué tratado por el método de psicoanálisis abreviado, en 36 sesiones semanales, sentado frente al médico, consiguiéndose la curación. Según Alexander, surgió tanto material inconsciente como en un tratamiento psicoanalítico habitual, que hubiese tenido el inconveniente de resultar interminable, por reforzar las tendencias de dependencia del sujeto.
El diagnóstico fué hecho cuando el enfermo tenía 18 años, a consecuencia de una hematemesis y de un examen radiográfico, que demostró una erosión duodenal, con deformación del bulbo.
Era una persona con un aspecto exterior deliberadamente desarreglado, con desgano y cierto aire de superioridad en la conversación. El motivo principal que le llevó al tratamiento fueron sus dificultades genitales, de rechazo de la mujer después del coito y eyaculación precoz.
En su tratamiento psicoanalítico surgió la importancia de su hermano mayor, mucho más activo y capaz que él, que murió a los 14 años del sujeto. Dos años después murió el padre, quedando entonces el sujeto como único varón en la familia y sintiéndose empujado por la madre a ser adulto antes de tiempo.
Alexander describe cada una de las sesiones psicoanalíticas y las interpretaciones, empleando frecuentemente el material de sueños.
La primera capa psicológica elaborada fué su ambición, reforzada por la madre, junto con su temor al fracaso y sus defensas de encubrir sus sentimientos de inferioridad con un “manierismo” exhibicionista.
El círculo vicioso de su neurosis partía de esta agresiva ambición competitiva, impulsado por la madre que quería ver en él un sustituto del marido y hermano mayor muertos. Con ello se creaba en él una culpabilidad (edípica) y miedo al fracaso, con inhibición de la agresividad. De allí pasaba a una dependencia pregenital de la madre, lo que le avergonzaba y, por lo tanto, reprimía, pasando a depender de imágenes paternas. Avergonzado también por esta actitud, desarrollaba un e