You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Hace primero la autora una introducción en la que recapitula los conceptos ya conocidos de fetichismo (desplazamiento, represión parcial, etc.). Después presenta el caso de un sujeto que desarrolló un temprano fetichismo que se originó a la edad de 4 años. La actuación fetichista y perversa consistía en cortar los cabellos de la esposa; la experiencia traumática sufrida a los 4 años estaba relacionada con la imagen de la madre a la cual visualizaba en el acto de secarse el cabello, largo y negro, cayendo sobre la cara. La imagen de esta madre con el cabello sobre la cara le producía una impresión terrorífica y excitante que se desvanecía y era acompañada de placer cuando al colocar el cabello en la posición habitual, aparecía la cara de la madre. La madre le cortó el cabello al paciente hasta la pubertad y lo hacía en forma tal que el paciente era ridiculizado. En una ocasión en un juego infantil con un compañero se cortaron el cabello el uno al otro siendo por ese motivo severamente castigado. Fué así como la idea de castigo se unió al placer de cortar el cabello. El análisis demostró que el cortar el cabello significaba la búsqueda del temido pene de la madre y también su deseo de castrarla. En el curso del análisis, cuando la analista no apoyó sus demandas fetichistas el paciente tuvo un colapso (copia de uno tenido ante una frustración de la madre, en el curso de la infancia) y se afeitó totalmente tanto la cabeza como el cuerpo. Esta actuación significaba el transformarse en un objeto neutro (como el sacerdote) y también era la negación de las relaciones sexuales de los padres; ya que se identificaba con el Cristo Niño carente de pelo y concebido sin la participación del padre. El afeitarse en su asociación con el colapso tenía el significado de un suicidio. No pudiendo dirigir la agresión hacia la analista y la esposa (la madre) la volvía contra sí.
Oscar Contreras.