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En este trabajo clásico, Abraham hace una síntesis de los conceptos de Freud, que consideran al fetichismo en una posición única entre las aberraciones sexuales y la neurosis. Los mecanismos considerados clásicos por Freud son la represión parcial y el desplazamiento.
Abraham se basa en un caso de fetichismo del pie y del corsé; se trataba de un joven de 22 años, de vida sexual pobre y autoerótica, nunca había puesto en práctica sus impulsos sádicos y masoquistas, todos sus deseos los gratificaba en la fantasía. Su impulso visual era notoriamente pronunciado, pero desplazado de la esfera de interés real, no era dirigido al cuerpo en su totalidad, ni a los caracteres sexuales primarios o secundarios sino a ciertas porciones de la ropa: el zapato y el corsé. Los zapatos tenían que tener la caracterítica de elegancia y limpieza, pues cuando tenían cualidades opuestas, el placer se transformaba en repugnancia.
Existían algunos hechos en su infancia íntimamente ligados con su actitud fetichista: 1) fantasías en las que era un indio a quien ataban y apretaban en una estaca; 2) se ponía los zapatos al revés con el objeto de sentir la presión del calzado, lo cual le producía un intenso placer; 3) cuando pequeño constituía para él un placer el sentarse en forma tal que su talón tocase su ano, obteniendo así evidente placer sexual; 4) cuando niño mostraba notorio interés en los estímulos olfativos (oler a la madre, olores de yodoformo y otras substancias usadas por la madre, etc.); 5) en la infancia durmió en el cuarto de la madre y en ocasiones en colecho, cuando dejó de interesarle el dormir en el cuarto de la madre, dejó de interesarse por los olores.
La evolución de su fetichismo ocurrió así: 1) se interesa por el zapato de un chico de ocho años; 2) ese interés se desplaza al calzado de los compañeros; 3) por último su interés se dirige a los zapatos de mujer (los cuales, como dijimos, han de ser elegantes y aseados).
La evolución de transvestismo fué ésta: 1) se pone el cors