You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Un conjunto de leyes no representa ya la vida de un pueblo. Para conocer a éste, es necesario tomar contacto directo con sus individuos. El trabajo analíticoetnológico en el gabinete de estudio es comparable al análisis de obras literarias; el trabajo analíticoetnológico en el objeto mismo, tiende a acercarse a la terapia analítica. Con respecto a la técnica de “investigación de campo”, es ante todo importante hacerse amigo de los indígenas, o sea “establecer una transferencia”. El etnólogo analítico se encuentra en una situación similar a la del terapeuta analítico, no sólo porque todas las relaciones humanas se basan en la transferencia, sino también porque aquél conjura de modo semejante “los espíritus de la profundidad”, y esto en especial al pedir que se le cuenten los sueños. Cuando el analista empieza a aparecer manifiesta o latentemente en los sueños de los indígenas, puede estar seguro de haber conseguido una transferencia y comprenderá la naturaleza especial de esta transferencia por el análisis de estos sueños. Del mismo modo que el analista en un análisis terapéutico puede reconstruir la organización infantil de la libido por medio de la interpretación de la transferencia, así también puede el analista-etnólogo comprender, por medio de los sueños de transferencia, la organización de la libido y el carácter de un pueblo.
Sin embargo, también existen diferencias importantes entre la situación del analista terapeuta y la del analista etnólogo. El primitivo no es un paciente, no se esfuerza en superar resistencias, generalmente no tolera interpretaciones, sólo soporta poco esfuerzo psíquico, hay que regalarle algo a él para que hable, no pocos son los temas tabú (como por ejemplo el de los muertos), etc. Además, no se puede llevar al primitivo a que asocie libremente, hay que esperar hasta que lo haga involuntariamente. El primitivo tiene resistencias como el civilizado,