You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
La comedia de Shakespeare que nosotros conocemos bajo el título de El Mercader de Venecia, tuvo, al parecer, en un principio, otro nombre. La primera inscripción en el “Stationer's Register” de 1598 menciona, en efecto, el título alternativo (probablemente más antiguo) de El Judío de Venecia, y esta denominación expresa, sin duda mejor que la definitiva, el hecho indiscutible de que la figura saliente de la pieza no es Antonio, el mercader de Venecia, sino Shylock, el judío.
Recapitulemos, rápidamente, el contenido del Mercader. Antonio, comerciante aristocrático de Venecia, promete a su amigo Bassanio pedir dinero prestado para ayudarle en su propósito de presentarse como pretendiente ante la rica heredera Porcia de Belmont. Bassanio pide al judío Shylock que adelante 3.000 ducados a Antonio, y el judío, pese a su rencor contra el mercader que tantas veces lo vituperó, se muestra dispuesto a suministrar esta suma, si Antonio se compromete con su firma a que, en caso de no devolverla en la fecha convenida, le permitirá a Shylock cortar de su cuerpo una “libra exacta” de carne “de no importa qué parte”. Bassanio se dirige a Belmont y se presenta en el palacio de Porcia quien, por voluntad de su finado padre, deberá casarse con el pretendiente que eligiese, entre tres cofrecillos, el que contenga su retrato. En contraste con el Príncipe de Marruecos y el de Aragón, quienes habían elegido los cofrecillos de oro y de plata respectivamente, Bassanio opta por el de plomo, y obtiene, así la mano de la niña, la que se muestra muy contenta con el resultado del sorteo. Entretanto, un amigo de Bassanio, Lorenzo, se escapa con la hija de Shylock, Jessica, la que, para mayor desesperación de su padre, se lleva, al huir de su casa, el dinero y las joyas de éste. Al mismo tiempo se oyen los primeros rumores acerca de pérdidas catastróficas de Antonio; y poco después vemos que el mercader no puede pagar su deuda en la fecha conv