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Esta serie de cinco conferencias, por primera vez publicadas en 1940 y ahora presentadas en tercera edición con un prefacio y una explicación de las teorías de Sullivan por uno de sus colaboradores, Patrick Mullahy, deja en el lector actual una curiosa impresión de haber llegado ya a ser histórica. A Sullivan, súbitamente fallecido a principios de 1949, corresponde el mérito de haber sido el primer psiquiatra norteamericano que se atrevió a usar conceptos y métodos psicoanalíticos en el tratamiento de las psicosis, y muy particularmente de la esquizofrenia. Fué él quien recomendó la técnica de “observación participante en una situación interpersonal”, pareciéndole el procedimiento básico de toda psiquiatría (“biología y patología de las relaciones interpersonales”), y no cabe duda de que los enfoques modernos de Fromm-Reichmann y Rosen se arraigan, en cierto modo, en esta labor de vanguardia. Es un hecho sin embargo, que el genio terapéutico de Sullivan no fué dotado de una capacidad similar para la presentación lúcida de sus ideas, y en consecuencia prevalece, en estas conferencias, una obscuridad expositiva, acentuada por múltiples neologismos, tan grande que ni siquiera la puede resolver el comentario explicativo de Mullahy. El mismo Sullivan menciona en el prefacio que Philip Sapir le reprochó que “nada puede justificar condensar dos párrafos en una frase”. Diré que la crítica me parece extraordinariamente adecuada, puesto que muchas veces se llega a ver que Sullivan ha visto algo importante, para sufrir inmediatamente la desilusión de no verlo expuesto concretamente, sino a través de una reformulación neologística difícilmente comprensible. Si se agrega a esto que Sullivan no pierde oportunidad para combatir términos ya establecidos (en p. 48 rechaza los términos de yo y superyo por no haberlos encontrado útiles, y en p. 63 menciona el término narcisismo “sólo para condenarlo”), se comprenderá que la lectura del libro es extraordinariamente difícil y, pese a la