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Al proceso de la sublimación todos lo consideran como la piedra angular de nuestracultura y de ahí su importancia.
El objeto del trabajo es demostrar que el carácter evolutivo del psicoanálisis como ciencia ha fallado con respecto a la teoría de la sublimación, ya que ésta ha permanecido estática desde su formulación por Freud en 1905.
Mientras que otros aspectos de la teoría psicoanalítica y a menudo de menor importancia, han sido frecuentemente estructurados con nuevos y mayores conocimientos, la actitud tomada frente a la teoría de la sublimación ha sido de “dejar hacer” y de una total falta de tentativas para resolverla, que es lo contrario de lo que ha caracterizado la orientación de los analistas con el resto de la teoría.
Hace, luego, una revisión de los artículos dedicados al problema de la sublimación recorriendo casi todos los autores psicoanalíticos, de Freud a Anna Freud ; de los que abandonaron los métodos psicoanalíticos , y de trabajos de los que no usaron técnicas analíticas (Kretschmer, Nietzsche, etc.), al igual que de observaciones de aquellos artistas que intentaron comprender los propios procesos creadores (Prescott, Schopenhauer, Byron, Carlyle).
Concluye el autor diciendo que del examen de toda la literatura reseñada “el concepto actual de la submlimación es una recopilación mejorada de hechos empíricamente conocidos, confuso, obscuro, incompleto, redundante, estático y falto de verificación objetiva; la razón más probable de nuestra negligencia se apoya en una subjetividad que se asocia a la dificultad propia del problema, “siendo nuestra tendencia, al igual que la de otras escuelas, evadir más bien que atacar el problema”. La resultante lógica es entonces la necesidad de reconocer y evitar las técnicas evasivas descritas y enfocar el problema como algo digno de primordial interés, tomando en cuenta su importancia teórica, clínica y social.
Tallaferro.