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Sigue siendo válido el postulado de Leibniz, según el cual la ciencia debe expresarse en términos matemáticos. ¿Qué quiere decir esto?
La psicoterapia y el psicoanálisis deben cumplir esta condición. En toda ciencia, el progreso consiste, entre otras cosas, en aclarar los conceptos y la terminología, de acuerdo con la necesidad mencionada. Una ciencia muy joven no podrá conseguirlo de golpe, pero ése debe ser su objetivo.
Las categorías de conceptos afines son de carácter diverso. Entre otras cosas, tienen el carácter de afirmaciones y funciones empíricas, así como el de una afirmación de reglas.
El punto de partida debe ser la diferenciación entre los conceptos necesarios e indispensables, y aquellos otros que sólo son suplementarios. Entre estos últimos, se encuentran, como modus dicendi, todas las metáforas, especialmente. Es legítima la necesidad inicial de comenzar con el uso de ellas, pero tan pronto como sea posible, deben emplearse conceptos más rigurosos.
Se estudian los conceptos de oralidad, narcisismo y exhibicionismo, para ilustrar este punto.
El concepto de oralidad demuestra ser simple, empírico, necesario, irreemplazable y legítimo.
El concepto de narcisismo demuestra ser complejo, empírico y metafórico. Su necesidad se presta a discusión.
El concepto de exhibicionismo (excepto cuando se refiere a la perversión) demuestra ser discutible, y probablemente su necesidad sea sólo limitada.
La aclaración de los conceptos psicoanalíticos necesitará, en el sentido del postulado de Leibniz, una creciente sistematización desde el punto de vista de la necesidad y la exactitud.