You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El término técnico claustrofobia, introducido en la literatura médica por Raggi de Bologna en , significa literalmente temor a ser encerrado. Tal temor puede adoptar diferentes formas y existen varios temores semejantes a él, pero el uso lingüístico corriente tiende a limitar la aplicación del término a un tipo especial de temor dramatizado por Poe en El pozo y el péndulo, un temor a ser aprisionado o aplastado por el gradual cierre y estrechamiento del espacio que rodea a un sujeto. Esta definición, a la que seguiremos en el presente ensayo, excluye temores tales como el de entrar en un espacio cerrado, que si se desea podría ser considerado como “claustrofoboide”; la razón de la necesidad de una estricta definición la exponemos a continuación.
Claustrofobia es un tipo de temor mórbido, una forma de histeria de angustia. A pesar de los numerosos y detallados estudios sobre histeria de angustia que se encuentran en la literatura psicoanalítica hay pocas referencias respecto a esta forma particular de fobia. Jones [1] recalca que los sueños y fantasías referentes al propio nacimiento son muy comunes, especialmente en la infancia, y que estas fantasías constituyen la base de fobias tales como la de ser enterrado vivo o ser aprisionado en un espacio cerrado (o sea claustrofobia), y muchas otras. Ferenczi [2] se refiere también a la asociación entre claustrofobia y la idea de estar dentro de la propia madre: “El psicoanálisis de numerosos sueños y de la claustrofobia neurótica, explica el temor de ser enterrado vivo como la transformación en temor del deseo de retornar al seno materno”. En otro lugar Ferenczi [3] expresa que uno de sus pacientes desarrolló claustrofobia y temor a estar sólo en cualquier habitación cerrada, como una tentativa de vencer la masturbación. Estos valiosos comentarios establecen para nosotros una relación entre claustrofobia manifiesta y fantasías latentes de estar dentro del cuerpo materno, pero hasta ahora ningún autor (excepto Melanie Klein