You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Bajo este título el doctor Durval Marcondes, en un reducido volumen de 150 páginas, nos da una descripción exacta de lo que acontece en el ambiente médico y especialmente universitario o académico respecto a la tradicional dicotomía de psique y soma.
Aborda el tema desde sus primeras impresiones como estudiante de medicina en sus primeros contactos con los enfermos y revela su extraño estupor frente al hermetismo que los denominados casos histéricos significaban para alumnos y maestros, con el agravante de que ello no era del agrado de los médicos en general que los consideraban materia ajena a la ciencia misma. La medicina, como dice el autor, era enemiga de la psicología. Creóse así una psicofobia médica, según la feliz expresión de Bleuler, que el autor comenta en uno de sus capítulos.
El tema que se desarrolla a continuación se refiere a estadísticas que autores consagrados en el campo de la clínica: Strecker, Hammon, Mc Lean, aportan para la elucidación de la importancia de los factores psicogenéticos en la causación de enfermedad, que llegan a un cuarenta y cincuenta por ciento, y a través del aporte que el psicoanálisis ha dado a la ciencia médica, tanto en el campo psiquiátrico como en el clínico en general. Recuerda los conflictos más recientes a que este problema dió lugar, principalmente en el medio académico u oficial desde las últimas décadas del siglo XVIII, cuando el tema fué traído a discusión nuevamente con Mesmer.
En el capítulo referente a la enseñanza médica y la psicología, intenta un esbozo de las distintas formas de realizarla y de las dificultades que la misma crearía tomando como base la necesidad del autoanálisis como condición más eficiente para el conocimiento de la personalidad.
Hace interesantes observaciones respecto del primer contacto que el estudiante de medicina traba a través del estudio de la anatomía con el cadáver, su primer enfermo, refiriéndose al conocido trabajo de Lewin sobre contratransferencia.