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El Dr. Friedman se aproxima al tema de la nariz y su significado, especialmente en aquellas personas que no están satisfechas con su apariencia estética, analizando el cuento del autor ruso Gogol titulado La nariz. El protagonista de esta historia atribuye todos sus fracasos en la vida, tanto sentimentales como profesionales, a su nariz, cuando en realidad la está utilizando de excusa para no ver la causa de sus fracasos en su incapacidad psicológica total. Los cirujanos plásticos reconocen actualmente que más que la deformidad física es esta incapacidad lo que hace que la gente acuda a ellos en busca de ayuda. En casos de personas con problemas psicológicos profundos la operación no extirpa los síntomas neuróticos psicóticos; en el mejor de los casos puede producir un alivio transitorio de tales síntomas, una euforia post-operatoria. El paciente neurótico puede adaptarse menos a su nueva imagen corporal después de una rinoplastia y algunos reaccionan desfavorablemente a ella. La operación es a veces particularmente traumatizante y juega un papel catalítico en la precipitación de síntomas neuróticos y psicóticos que habían permanecido latentes durante años. El caso de una mujer que después de una rinoplastia presentó un episodio alucinatorio agudo con ideas persecutorias puede ser un ejemplo extremo, pero no son raros los casos en que después de la intervención operatoria el paciente pasa por períodos de depresión o de despersonalización.
La rinoplastia puede servir, como cualquier otra operación, para satisfacer tendencias neuróticas en pacientes afectos a ser operados. En algunos casos los padres imponen la operación a sus hijos como ocurrió en una paciente que estuvo a punto de aceptar esta imposición de su madre; durante el tratamiento psicoanalítico ganó insight en el problema y llegó a comprender los intensos celos que la madre sentía por su hija y la hostilidad contra el padre de la paciente, pudiendo así oponerse ésta a los deseos de su madre, evitando la ope