You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El autor ha elegido a las úlceras perforadas como base para este estudio estadístico porque ellas permiten una base objetiva e incuestionable para la recolección de datos.
Hasta se encuentran pocos casos de úlceras perforadas. Posteriormente su frecuencia aumenta en las estadísticas de diferentes países. Entre 1850 y 1900, de seis perforaciones libres en la cavidad abdominal, tres ocurrían en mujeres de menos de 25 años, una en una mujer de edad, una en un hombre de edad y una en un hombre joven. Esta situación cambió posteriormente, tanto que, a partir de 1920, de diez perforaciones, una afectaba a una mujer de edad y nueve a hombres en edad adulta o jóvenes.
O sea, que las perforaciones en las mujeres jóvenes forman un grupo netamente definido que aumentó rápidamente al comienzo del siglo XIX y cesó bruscamente al comienzo del XX, lo que parece indicar que fueron debidos a cambios ambientales. Esto se comprobó en Alemania, Francia, Escandinavia y países de habla inglesa.
Las úlceras pilóricas perforadas, en hombres, parecen formar parte de dos grupos independientes. Un grupo está asociado con las perforaciones de la curvadura menor. Tiene una incidencia similar a las perforaciones de mujer desde 1920. El otro grupo afecta a hombres más jóvenes y ha aumentado mucho en la Europa del Norte y occidental y también en los países de habla inglesa. En Suecia parece que el aumento es de 300-600 %. De ello hay que deducir que hay algo en nuestro método de vida que provoca dicha situación.
Garma