You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
B. D. Lewin describió la “pantalla del sueño” que representa “la satisfacción completa del deseo de dormir en el pecho materno después de haber sido amamantado”.
En un hombre con diversos síntomas depresivos de impotencia genital, cefaleas y un pseudosíndrome de Menière, provocados por su sometimiento a una imago materna cruel, ocurrió un sueño, con algo así como una sábana blanca y la sensación de que el análisis lo protegía. El día anterior, en la sesión de análisis, tuvo la impresión de ver como una sábana de luz.
Este sueño, con la representación de la pantalla onírica, ocurrió cuando el tratamiento condujo al enfermo a abandonar su posición masoquística de narcisismo y de dependencia de un objeto malo internalizado, para hacer una transferencia hacia el psicoanalista, como madre buena. A la noche el enfermo pudo dormir mejor que nunca, aunque ya anteriormente dormía mucho, como defensa narcisística.
Quince días después el enfermo tuvo dos sueños más. En uno, él o su padre tenían el pene erecto, lo que le asustaba. En el otro, había “una lona o pantalla de cine y también una de las paredes del consultorio, donde estaban descritas las cosas que quería comunicar al psicoanalista. Pero sólo recordaba un submarino, que finalmente surgía en lo alto y fuera del agua.”
El primer sueño representa su angustia de una posición masculina. En el segundo, el submarino es el mismo enfermo que ha conseguido librarse de una dependencia de su madre mala, representada por el agua. Ello estaba representado así en la pantalla, porque su sometimiento masoquístico a la madre mala era lo que se oponía a su deseo de dormir profundamente después de la satisfacción oral con el psicoanalista como madre.
El primer sueño de pantalla fué importante en su evolución psicoanalítica; después de él cesaron varios de sus síntomas. Dicho sueño representaba