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Ferenczi interpretó los enanos como representaciones fálicas. Esto es confirmado por el autor del artículo enunciado, mediante análisis de enfermos y de narraciones folklóricas. A esta interpretación añade otra anal, de excrementos, lo que no contradice la interpretación anterior.
El gorro mágico de los enanos es relacionado con el prepucio. En opinión del autor de esta reseña, el material de Roheim permite también vislumbrar la conexión del gorro con la membrana fetal, ya que los enanos aparecen a menudo en relación con nacimientos. En este aspecto es también interesante la creencia húngara de que si una persona no cohabita con una mujer, en el más allá la vagina de ella se le pondrá como un gorro encima de la nariz. Además, Roheim mismo escribe que “el gorro mágico aparece como piel que cobija como capote, así que significa realmente cobertura”. Añade que al lado de Esculapio solía representarse a un niño con caperuza y capote, llamado Telésforo, o sea “lo completo” y “lo que completa y era propicio a todo crecimiento”. Se puede interpretar la caperuza y capote como membrana fetal, sustituta de la madre, que favorece el desarrollo del niño.
Como fantasía de embarazo, junto con la de coito pasivo, se puede interpretar la narración referente a Hércules que duerme rodeado de pigmeos enemigos, a los que finalmente coloca dentro de su piel de león.
Garma