You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El paciente, extranjero, estudiante de Medicina, de 23 años de edad, se presentó al análisis aquejado de intensas inhibiciones para el trabajo y el estudio. Lo atribuía, en gran parte, a fuertes cefaleas, a veces jaquecosas, que padecía desde hacía varios años y se agudizaban específicamente cuando leía libros de Medicina. Solía tener además, náuseas y vómitos que acompañaban a las cefaleas o bien aparecían aisladamente. En el plano psíquico, presentaba estados depresivos que alternaban con angustias paranoides (temor a ser perseguido por la policía, a ser agredido en la calle, sensación de pánico, etc.). Sus mecanismos obsesivos habían fracasado frente a la intensidad de sus ansiedades.
Es el mayor de cuatro hermanos; le precedió un hermano muerto al nacer. Su madre, dominadora y absorbente, pretendía tener hijos intelectuales y los conminaba a estudiar. Dirigía el hogar y prácticamente se encargaba de su sostén económico. El padre, débil y pasivo, era una figura secundaria que reaccionaba ocasionalmente con violentas crisis de ira.
Su recuerdo más lejano databa de los tres años: se veía parado en su cuna, llorando desesperadamente porque su madre en lugar de acudir a su llamado atendía a su hermano recién nacido. Sus primeras experiencias sexuales fueron con un invertido que lo masturbó y se hizo masturbar por él. Al poco tiempo, episodios homosexuales con un discípulo, “leader” de “boy-scouts” ante quien se sometía.