You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El restablecimiento o la persistencia de las primeras identificaciones dentro de la estructura del superyo posterior, imbuyen a la personalidad en el
nivel del yo, con características pertenecientes al nivel en el que la identificación había sido hecha originariamente. Estas características pueden ser la presentación de límites del yo inestables, la confusión entre el yo y el objeto, y entre el deseo y la realidad. En casos más regresivos, el cuadro se complica al añadírsele las tendencias sádicas del superyo y los ideales crudamente sexuales. Estos superyos quedan marcados por una integración inadecuada, que se expresa en una continua vacilación de la autoestimación. En nuestro lenguaje analítico, que no es demasiado preciso, llamamos frecuentemente a estas personas, narcisistas.
Finalmente, conviene recalcar que un tipo de narcisismo semejante a éste fué ya descrito en la literatura psicoanalítica, aún antes de la publicación de los artículos de Freud sobre la psicología del yo. Me refiero a un ensayo de Ernest Jones, “The God Complex', en el cual se concibe a la personalidad narcisista como el resultado de la identificación con la figura paterna vista desde un punto de vista infantil.
Resumen del Autor