You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
… Desde que usted [Fliess] partió, la señora de A. vino a consultarme, dejándome sumido en penosa indecisión. He llegado finalmente a la conclusión de que su caso no corresponde a una neurosis; no sólo a causa del pie clónico (que ahora no es evidente), sino porque no encuentro en ella aquellos síntomas que considero más significativos en la neurastenia, pues en su caso no podría tratarse de ninguna otra neurosis. En la diferenciación, tan difícil a menudo, entre las afecciones orgánicas y neuróticas incipientes, siempre me he ajustado a una característica distintiva: en la neurastenia nunca debe faltar el elemento hipocondríaco, la psicosis de angustia, ya sea admitida o negada, que se traduce por una profusión de nuevas sensaciones, es decir, por parestesias. Tales síntomas son harto escasos en nuestra enferma. Es cierto que de pronto se encontró imposibilitada