You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Es indiscutible para todos los musicólogos que la voz es el primer instrumento musical y que el instrumento de percusión más antiguo son las manos.
La voz y la mano han sido en el origen de la música los dos primeros instrumentos, así como en el niño el contacto, la voz y la succión son las experiencias fundamentales.
El primitivo, el salvaje y el niño obtienen gran placer con la expresión directa de sus emociones, por medio del movimiento y de la voz. Probablemente en los grupos sociales primitivos el laleo infantil quedó convencionalizado en formas de juego verbal de donde procedió luego la canción.
Susan Langer imagina la iniciación de este proceso en una comunidad prehumana; en los juegos de los monos el pateo rítmico y el batir de palmas son utilizados para uniformarlos y enfatizarlos. El hombre primitivo era posiblemente como el mono, muy distraído. La voz puede haber sido usada como el tambor, para atraer la atención y acentuar el ritmo. Al ser más variable que el tambor, la voz comienza a participar en los rituales en forma de primitivas melodías.
El humanoide primitivo realizó juegos similares a los de los monos que luego se transformaron en rituales. En éstos la voz comenzó a intervenir primero como una parte del total de la fantasía corporal que expresaba en la pantomima. Cuando la capacidad vocal se fué desarrollando, la voz