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En varios artículos [6, 7, 8, 9, 10] interesantes, profundos e ingeniosos Bertram D. Lewin describió lo que denominó “la pantalla del sueño”. Es la superficie, generalmente no percibida, que forma el fondo vacío, en blanco, del sueño. En los sueños corrientes sobre ella aparece visible el contenido onírico manifiesto.
Como demostró Lewin, la pantalla del sueño representa el pecho materno. Pero un pecho aplanado, tal como lo percibe, por su cercanía con él, el niño que se amamanta. La pantalla del sueño tiene el significado inconsciente de la satisfacción de los deseos de comer y de dormir en el pecho materno. (También del deseo de ser comido por el pecho).
Lewin se dió cuenta de la existencia de la pantalla del sueño en el sueño de una de sus psicoanalizadas: “Estaba dispuesta a contarle mi sueño, pero, al estar echada aquí, el sueño se dió vuelta y desapareció como dos vasos rodando”. Según Isakower [4] masas grandes que se aproximan en sueños representan a los pechos; por la cercanía de la visión al irse acercando su superficie se aplana. En el sueño citado ocurría lo contrario: al alejarse tomaban la forma convexa. Es decir que el sueño de la paciente parecía estar proyectado en la superficie que parecía aplanada del pecho.
En otro sueño de esta misma persona había un enrejado metálico que la separaba del paisaje. Representaba un sostén metálico que llevaba la madre, a la que le habían extirpado los senos.