You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Hoy entendemos que el juego en el niño tiene un significado especial como medio de elaborar situaciones de ansiedad, llevando hacia afuera lo interno mediante mecanismos de identificación proyectiva. Que las ansiedades en el niño están referidas a sus relaciones de objeto, movilizadas por el interjuego del amor y el odio, que se defiende de tensiones que lo llevarían a la aniquilación. Que en la situación analítica expresa sus conflictos a través del juego, que dramatiza su mundo interno de objetos y que, a través de la personificación permite al analista desempeñar su papel en límites determinados, en el tiempo y en el espacio, en forma dé actividad libre y bajo el imperio del “como-si”.
El interrogante que planteo es: si esa concepción de Freud ÿ de Klein puede ser aplicada al adulto que juega. La investigación fué orientada hacia el análisis de qué es lo que ocurre en el adulto que juega pero especialmente, hacia qué es lo que ocurre en el adulto que no puede dejar de jugar.
La tesis de estas notas es que la situación lúdica del adulto sirve para la elaboración de ansiedades primitivas, que en ese aspecto es una regresión cuya finalidad es la satisfacción de las fantasías contenido del juego. Que el juego como puente entre la fantasía y la realidad, es de tránsito normal en la infancia y que, en ciertas circunstancias vuelve a ser usado por el adulto como regresión y que cuando no puede trasponerlo o sea cuando el individuo queda en él, es porque actúan dificultades en el manejo de la ansiedad. Como también que para el estudio de esas ansiedades, se exige el análisis del juego como expresión de las fantasías del enfermo.
Ejemplo:
Se trata de un paciente de 29 años, que inicia su psicoanálisis 15 días después de su segunda internación sanatorial. Se le había diagnosticado una esquizofrenia y se le había tratado psiquiátricamente con insulina durante la primer internación cuatro años antes.
Se presenta como una persona hermética, de movimientos rígidos, pausados y muy c